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Por: Joseph Saltos, Carlos Barragan, Salette Monteverde, Estudiantes de Tercero de Bachillerato 

 

Al ser guía de una comunidad de campamento, el rol inicial es orientar y apoyar a un grupo de jóvenes que se encuentran en un proceso de formación. Esta función nos ha ayudado a tener una mejor organización y siempre valorar los diferentes puntos de vista, ya que son esos los mismos que ayudan a encontrar nuevas soluciones. Podemos decir que uno se enfrenta a nuevos retos, ya que al ser un campamento, nos encontramos en un sitio donde es necesario adaptarse. Eso nos ayudó a reconocer que, para que una comunidad llegue al éxito, es necesario que exista una predisposición, apoyo y voluntad desde el día uno. En la gran mayoría de los casos simpatizas y creas un vínculo muy fuerte con la comunidad, lo cual hace que como guía te llevas recuerdos y alegrías que son para toda la vida.

Como celistas estamos fuertemente comprometidos al principio de “Ser Más, Para Servir Mejor”, si bien la planificación previa de estas actividades suele ser demandante, para nosotros es muy gratificante saber que estamos contribuyen

contribuyendo a crear las memorias de cientos de niños que disfrutaron de su primera experiencia de acampar, continuando así el fuego que arde en los corazones de los celistas y así mismo enciende la llama en los acampados. Nuestro deber como líderes es

asegurarnos que las actividades se lleven a cabo de forma segura y organizada, esto nos incita a poner en práctica los valores que se nos inculcó en nuestra formación como Javerianos. 

dejar nuestra huella y ayudar a formar futuros líderes para los Grupos Ignacianos.

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Como jefes, tanto de campamento como de materiales, estamos agradecidos de tener una oportunidad para vivir nuestra experiencia como líderes y de aportar para 

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Por: Joseph Gellibert, Pastoralista de Noveno de Básica

 

Los Javerianos queremos forjar un camino de esperanza, con el fin de reconciliar y restaurar la humanidad desde la experiencia de un Jesús vivo y cercano. Actualmente, a través de la Formación de Acción Social Arrupe “FASA”, desarrollamos la campaña ”Misión que se comparte”.

 

Como educadores ignacianos, dentro de la formación de FASA, agradecemos el haber compartido con los estudiantes y sus familias generosas la misión, que consistió en la recolección de víveres no perecederos para armar canastas destinadas a familias de Manabí, Monte Sinaí y a dos centros de desarrollo infantil en la Perimetral Norte. La labor de ayudar y ser solidarios nos unió a la Fundación de acción Social Madre Dolorosa “FASMAD”, puesto que fueron nuestro nexo para la entrega de las canastas.

 

Hemos aprendido a reconocer que nuestra sociedad aún mantiene un corazón generoso y misionero, que enfrenta todo tipo de desafíos. Y, actuando juntos como una sola comunidad Javeriana, llegamos a compartir acciones donde nos convertimos esa luz que este mundo necesita para ir mejorándolo cada día.

 

Nos sentimos llamados a continuar construyendo una sociedad empática, solidaria  y dispuesta para ayudar a los demás, partiendo desde esta experiencia clave con Jesús como guía que nos permite abrir nuestro corazón para el servicio y el amor.

Por: Deniss Castillo, Pastoralista de Nivel Inicial


 

“Ustedes, familias, son la esperanza de la Iglesia y del mundo. Con su testimonio del Evangelio pueden ayudar a Dios a realizar su sueño, pueden contribuir a acercar a todos los hijos de Dios, para que crezcan en la unidad y aprendan qué significa para el mundo entero vivir en paz como una gran familia”.

-Papa Francisco

 

El hogar refleja lo que San Juan Pablo II llamó la “iglesia doméstica”, comprendiéndose que en cada familia cristiana deberían reflejarse los diferentes aspectos de la Iglesia entera: la fe, esperanza, caridad, comunión de bienes, etc. Por lo tanto, la familia debe ser un espacio donde el Evangelio es transmitido y desde donde éste se irradia. Esto conlleva a que todos los miembros de una familia sean conscientes de la misión de evangelizar y permitir ser evangelizados.

 

Los padres deben ser para sus hijos los primeros predicadores y maestros de la fe, puesto que, es en los primeros años y en la familia donde se viven las principales experiencias de fe que permiten desarrollar y fortalecer los lazos familiares.

 

La Presentación de sus hijos ante la Madre Dolorosa, es una de las primeras experiencias que propone la Unidad Educativa Bilingüe Javier en el nivel Inicial a las familias. Esta actividad ayuda a los pequeños a comprender que tanto sus padres como ellos no dejan de lado el modelo de la Sagrada Familia, que ese ejemplo los acompaña y guía cada día.

 

En esta experiencia de fe, los padres continuando con la misión encomendada a ellos, presentan

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Para la realización de esta actividad, cada familia preparó con mucho amor y devoción una pequeña carta para la Madre Dolorosa. En ella, le ofrecían sus más grandes anhelos y los deseos que como familia tienen en su corazón, para que sea la Madre Dolorosa quien ponga en el corazón de su Santísimo Hijo Jesús 

a sus hijos a la Madre Dolorosa, siguiendo el ejemplo de la Virgen María y su esposo San José que llevaron al niño Jesús al templo para presentarlo, una experiencia que, seguramente, los pequeños de Primero de Básico recordarán por muchos años.

todas las intenciones que ofrecieron. Así mismo, los padres recibieron una charla de Catequesis Familiar, en donde pudieron comprender un poco más del porqué la Madre Dolorosa constituye un pilar fundamental en nuestra espiritualidad.

Por: Ana Varas, Estudiante de 8vo de Básica.

Mi experiencia en el campamento “Amigos en el Señor” de 8vo de Básica, puedo asegurarles que fue muy divertida. Realmenteme no esperaba pasarla tan bien con mis amigos, pastoralistas, profesores y compañeros de cursos superiores.

Durante el campamento vivimos momentos de trabajo en comunidad, con lo que he podido reforzar amistades y crear otras nuevas. Esto lo hicimos en varios momentos, por ejemplo, en las cocinas cuando preparábamos nuestras propias comidas; en las charlas, donde, además de aprender más sobre San Ignacio de Loyola, pudimos poner en práctica nuestra creatividad e imaginación. Pero, la actividad que más me gustó fue la Gymkana, todas las dinámicas nos hicieron divertir mucho y no parábamos de reír.

Quiero agradecer a todas las comunidades que participaron, así como los guías, profesores, materiales y jefes. De manera particular, doy gracias a la comunidad 7 y a la comunidad 11, por sacarnos una risa siempre que podían, y por brindarnos de su deliciosa comida. Agradezco a nuestra guía, Giulianna Garnica, por ayudarnos y apoyarnos hasta en lo más mínimo en esta experiencia. Y por último, pero no menos importante, gracias a los pastoralistas y profesores que nunca se cansaron de ayudarnos.

Esta nueva aventura nos ha dejado claro a mis compañeros y a mi qué, aunque no tengamos muchos materiales o recursos con los que pasamos el día a día sin soltarlas, como celular, televisión, etc, puedes llegar a hacer cosas maravillosas y a ser más de lo que te imaginas.

Por: Marco Antonio Amat, SJ y Yuliana Meza Asencio, Pastoralistas

 

Jesús plenamente humano se hace cercano y visible para nuestros niños y jóvenes por medio de los sacramentos de Comunión y Confirmación, en donde participan niños y jóvenes de Sexto y Séptimo de Básica, y Primero y Segundo de Bachillerato, respectivamente.

Mostramos a Dios desde una perspectiva diferente, en donde no solo conocemos la doctrina cristiana, sino que también brindamos una experiencia de fe transformadora, en donde el Dios de Jesús les muestra su amor y cuidado.

Los niños empiezan su preparación en Quinto de básica y culmina en el nivel de Sexto, a esta experiencia sumamos la formación que reciben los padres de familia en encuentros de convivencias durante este tiempo.

Los niños han demostrado tener el corazón muy abierto y dispuesto. Ahora, no perciben a un Dios distante y lejano, sino que, son capaces de encontrarse con Él, y en ese encuentro, miran a Jesús y aprecian el verdadero significado de la Eucaristía. En el acto de compartir la mesa con quienes nos rodean es cuando realmente Jesús se convierte en pan.

En el proceso de formación para la Confirmación, los jóvenes fueron despejando sus dudas acerca de lo que implica dar testimonio de la fe en Jesús. Comprendieron que ser cristiano es un desafío en el mundo actual. En una sociedad violenta, materialista y egoísta, los confirmados han comprendido que es necesario expandir la buena noticia de un Padre que busca a sus hijos para devolverles la dignidad y humanidad.

Pedimos a nuestra Madre Dolorosa que siga intercediendo por estos 86 jóvenes que ahora son mensajeros del amor de Cristo. Agradecemos al departamento de Pastoral que ha puesto el esfuerzo, creatividad y entusiasmo cotidiano para anunciar el Evangelio.  

El Espíritu Santo actúa en el corazón del ser humano, nos recuerda y actualiza el Evangelio para que podamos transformar la realidad. De esa manera, será posible el milagro de la violencia a la paz, del materialismo a la integridad de la   

persona y del egoísmo al amor compartido. Como lo anuncia Jesús no será  fácil ser testigo de un amor divino que cree en la bondad de cada persona,

que espera la conversión del corazón, mientras sirve al prójimo con alegría. 

La comunidad educativa se siente satisfecha de poder brindar el espacio de formación por medio de dos años de catequesis, que complementa lo asimilado en Formación Cristiana y los servicios pastorales de acción social, campamentos y encuentros de red. 

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Por: Paulina Vásquez, estudiante de 3ro de Bachillerato

 

Imaginen 5 días alejados de las distracciones habituales, sin teléfonos, sin redes sociales, sin la urgencia constante de estar al tanto de todo lo que pasa en el mundo. Es difícil, ¿no?

 

Aunque ahora lo vean así, es una experiencia que realmente les deseo a todos ustedes; tal vez se pregunten pero, ¿por qué y para qué son importantes?

 

Principalmente, estas prácticas son relevantes porque te permiten conocerte para ser capaz de conocer a Dios, asimismo te enseñan a desprenderte de todas las trabas, de manera que logras soltar todo eso que no te permite avanzar.

 

Gracias a los Ejercicios Espirituales podemos identificar nuestros propios miedos, anhelos, virtudes y debilidades. Dentro de estos, descubrimos que el silencio a menudo habla más fuerte que las palabras, y que en la quietud del alma se puede escuchar la voz interna.

 

Por otro lado, son fundamentales para comprender cómo muchas veces el ser humano está enfocado en sobrevivir, más no en vivir esos momentos tan gratos que tenemos en nuestro día a día. 

 

Pero, ¿por qué comparto todo esto con ustedes? Porque aunque estamos a punto de graduarnos, hay un regalo invaluable en estos días de reflexión. Los ejercicios espirituales enseñan que la verdadera sabiduría y felicidad no viene de acumular conocimientos o riquezas materiales, sino de la búsqueda de lo que es verdadero y es esencial en nuestra vida, siendo fundamental saber qué buscamos para tener claro hacia dónde vamos.

 

Con esto, espero que todos encuentren su camino hacia la paz interior y la sabiduría de sus vidas, que podamos ser conscientes de las bendiciones que nos rodean y agradecer este legado tan grande que nos ha dejado San Ignacio de Loyola.

Por: Departamento de Comunicación y Marketing

 

Durante la semana del 27 de noviembre al 1 de diciembre, nuestra casa estuvo de fiesta, pues celebramos a nuestro Santo Patrono, San Francisco Javier, un valiente soñador quien entregó su vida para anunciar el evangelio hasta los confines del mundo.

Para nosotros, como Javerianos, esta fecha significa celebrar la universalidad del amor de Dios, gozar que Él se hace presente en nuestras vidas y nos invita a extender su amor en todos los rincones, tal como lo hizo Francisco Javier.

Entre los juegos, los colores, el arte y las ciencias, los Javerianos forman su espíritu inquieto, para que en el futuro puedan convertirse en personas apasionadas por Cristo, como el santo que recorrió 3 veces el mundo bautizando por el bien de la salvación de las personas.

Por: Departamento de Comunicación y Marketing

 

Llenos de diversión, alegría, villancicos y concursos navideños, los Javerianos y Javerianas celebramos el nacimiento de nuestro Salvador. 

 

Para la comunidad Javeriana, la Navidad es un momento para compartir con los que más necesitan nuestra solidaridad, reunirnos a celebrar en familia y, sobre todo, abrir nuestros corazones a la llegada del Niño Jesús. 

 

El preparar un pesebre físico no es suficiente, pues sabemos que nuestro Rey merece más que eso: llegar a nuestros hogares, para así llenarnos de su calidez, amor y gloria.

 

Es por esto que, nuestros estudiantes, docentes, pastoralistas y personal administrativo, nos reunimos como una sola familia para ofrecerle, de rodillas, nuestra vida al Señor como la ofrenda de amor más grande.

 

En cada uno de los espacios que se llevaron a cabo, los Javerianos y Javerianas conmemoraron el nacimiento del Niño Jesús, recordando que Él es la verdadera razón por la que el mundo se regocija de amor.

 

Y es así como, llenos de alegría y esperanza, como Comunidad Javeriana le pedimos al Padre Dios y nuestra Madre Dolorosa que nos ayuden a prepararle un cálido pesebre a Jesús en nuestros corazones y que, de esa manera, obtengamos el consuelo y gloria que solo Él nos puede dar.

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